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¡FELICIDADES!

Por: Mtro. Salvador Cardoso Castañeda

Hoy elegí ser mi prioridad, por que decidí ser feliz.

No recuerdo con exactitud el nombre de esa enfermera ni recuerdo exactamente dónde lo leí, lo importante es que ella asistía a enfermos terminales moribundos, y en uno de esos días les preguntó:

¿Cuáles eran sus mayores anhelos?

3 respuestas la dejaron muy pensativa pues varios de ellos le respondieron:

¡Hubiera querido haber vivido la vida que quería para mi!

¡Hubiera no haber querido trabajado tanto!

¡Hubiera querido permitirme ser feliz!

Antes de continuar, amable lector, hágase la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que le hace realmente feliz en la vida?

Para nadie es un secreto que la vida tiene dificultades y podría parecer que la felicidad es inalcanzable, pero en la realidad no es así.

Todos tenemos días malos, pero es porque valoramos los días buenos. La felicidad es algo que se decide todo el tiempo, la calidad de tu actitud determinará la calidad de tu día y no sólo de tu día sino de toda tu vida.

Todos los días nos enfrentamos con esta decisión.  Para poder ser felices tenemos que aprender a ignorar y a cortar esa relación que no nos deja avanzar.

Todos llegamos solos al mundo y así nos vamos a abrir camino, no deberíamos necesitar de alguien para alcanzar la felicidad, lograrlo es nuestra decisión.

Rodéate de gente que te haga sentir bien, gente autentica con la que puedas ser tú mismo. No te disculpes por ser quien eres.  No te disculpes por expresar lo que piensas, por dar tu opinión, por luchar, por ser quien tú eres. Hagas lo que hagas la gente te va criticar no importa lo que digas, lo que hagas lo que pienses.   

Según estudios internacionales declaran que encuestadas que fueron personas de clase social cultural y económicamente baja, el 74% de éstas declaró ser felices, entonces no necesitas tener dinero para alcanzar tu felicidad

Deja de preocuparte por lo que la gente piensa y dice de ti, lo que la gente dice de ti habla más de ellos que de tu persona.  A éste mundo venimos a disfrutar vivir y ser felices.

Lucha por lo que quieres y no detengas tu felicidad por los demás, mientras no dañes ni lastimes a nadie haz lo que te haga feliz.  Si no te gustan que te critiquen o te juzguen pues tú no lo hagas, preocúpate por ti y así no tendrás tiempo de hablar de los demás Si quieres un mundo mejor no esperes a que los demás cambien, empieza por ti. El cambio empieza por uno mismo.

Quizá hubiera sido diferente para ellos, si hubieran caído en cuenta de que la felicidad no depende de lo que vivas, sino que la felicidad depende de como vivas lo que vivas. No es más feliz el que más logra, no es más feliz el que más acumula, es más feliz el que menos necesita.

Siempre nos enfrentamos con esta decisión y nunca nos olvidemos de ella, agradecer lo que tenemos, valorar nuestra fuerza bendecir nuestra vida y ofrecer nuestra adversidad y quizá de ésta manera nuestras respuestas en nuestro lecho de muerte cambiarían de lamentos a agradecimientos.

Vive y deja vivir.

Ahora si es momento de abrir los ojos y creer que de verdad merecemos ser felices. No esperes buenos momentos para ser feliz, se feliz y los buenos momentos vendrán solos.

¿Y tú ya decidiste ser feliz?

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