ESTAMOS EN 200 PUNTOS DE DISTRIBUCIÓN EN AGUASCALIENTES

CADA QUIEN SABE LO QUE VENDE

Por: Óscar Fabián Gutiérrez Tenorio, Contador Público. Cuenta con una especialidad en Finanzas, una Maestría en Impuestos, y un Doctorado en Gobierno y Administración Pública. Actualmente se desempeña como Síndico en el SAT y es Director General de Grupo Solfis, con más de 20 años de experiencia en temas fiscales y asesoría de impuestos.

La vida de una empresa comienza así: tienes algo bueno que vender y de pronto no sabes cómo entrar al esquema de las empresas, porque para poder hacerlo  te piden que tengas un local o domicilio, que si no es propio hay que rentarlo para poderte dar de alta en hacienda; licencia comercial para poder abrir al público, el uso del suelo debe ser compatible con lo que pretendes vender, y en una zona donde no afecte la imagen urbana; debes dar de alta a los empleados y pagar por su seguridad social, garantizar que no impactes en la parte psicosocial, porque debes garantizar y prevenir que las condiciones de trabajo sean adecuadas. De la misma manera, además de ver la ergonomía del trabajo que desarrollan, debes pagar impuestos al estado y a la federación por tener nominas que pagar a tus colaboradores, debes hacer contratos, recibos, y pagarles vía transferencia; lidiar con los sindicatos y los verificadores de las secretarias del trabajo. 

A los clientes es obligatorio expedir factura, y por ende, debes contratar un sistema para poder elaborarla y pagarle a un ingeniero en sistemas para ello; comprar un equipo de cómputo y de impresión para imprimir al momento en el que te lo soliciten; apoyarte de un contador para que te oriente. Las autoridades como el SAT, Finanzas del Estado, Protección Civil Municipal, Estatal y a veces Federal vigilarán que cuentes con las condiciones adecuadas para poder producir lo que vendes y que tu negocio en realidad parezca negocio.

Las condiciones del mercado son cada vez más complicadas pues la nueva  recesión global a la que nos enfrentamos por los líderes mundiales, o más bien, a la que los líderes mundiales nos están llevando, es casi inconcebible. Parece el Estado Romano en la época de Cayo Julio Cesar Augusto Germánico “Calígula”. 

Como muchas empresas no tienen cuidado y experiencia en el manejo de sus negocios, cometen errores que traen en ocasiones consecuencias como la comisión de una infracción, que para este 2020 puede ser un delito. Hoy el gobierno nos está vendiendo miedo y con ello, la necesidad de hacer lo necesario para aportar la parte que nos toca, el 16% de IVA que no es nuestro. 

El 35% de ISR sobre las utilidades, el 2% de Impuestos Estatal sobre Nómina, el 10% de participación de los trabajadores en las utilidades y el 23% de cuotas obrero patronales por los sueldos de los colaboradores. Esto hay que descontarlo de los errores que se tengan sobre las deducciones que no sean indispensables. Porque eso si, todo lo que se reciba en la cuenta bancaria es un ingreso afecta a la base para el pago del impuesto, pero no todo lo que gastes es necesario para la realización de tu actividad.

Así es amigos emprendedores, no pretendo alarmarlos, pero como Max Weber decía en su Teoría de la Burocracia: la pena de un político (en esa época de un Monarca) era gobernar; pobres de aquellos que no saben gobernarse a sí mismos, que requieren de un guía que lo haga. Así el gobierno vendiendo lo que sabe vender, con policías y militares en la calle y los gobernados produciendo para que el gobierno pueda darnos lo que no sabemos darnos a nosotros mismos.  

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